lunes, 27 de septiembre de 2010

ESTIBADOR DE SOMBRAS, por Joaquín Pérez Azaústre. diarioabierto.es

Puerta de Toledo

23/09/2010
Joaquín Pérez Azaústre

Estibador de sombras, la mañana en la que el contrapeso vence el muro. José Daniel García lleva ya varios años cincelando su oficio de palabras, que no es la voz torrencial del poeta joven, sino el golpe expresivo de la imagen exacta. La semana pasada presentó en la Residencia de Estudiantes su nuevo libro, Estibador de sombras, publicado por la editorial sevillana El Cangrejo Pistolero. Mucho hay de estibador en José Daniel, pero también de sombras: su escrutinio es la noche, es su semblante. Ya lo fue en su primer libro, titulado El sueño del monóxido, pero lo fue aún más en el segundo, Coma, que ha sido el penúltimo Premio Hiperión. Ya en estos dos libros pudimos recorrer esas galerías nocturnas del poeta, esa rebeldía recortada de puro desencanto. Algo hay en su inquietud, en ese bisturí de la escritura, de fuerza o de fiereza, de una cierta violencia controlada, supeditada al impacto de la imagen, sugerente y onírica. Es esa poesía en coma, el fogueo verbal de un malditismo.

Hablar hoy de malditismo, explorarlo como lo hace José Daniel García –no como investigación histórica, y ni siquiera como testimonio biográfico novelado, en el caso de Malditos, la crepuscular, vivísima y salvaje novela de Luis Antonio de Villena-, nos parece demasiado difícil. Sin embargo, José Daniel tiene bien cogidas las riendas del poema, no se le desboca en el derrame de ese corte sombrío en su plasticidad. En este poeta de Córdoba, que bien podría haber sido también superviviente de la última noche de farra de Eduardo Haro Ibars, la ambición, la mirada, son la reciedumbre del oficio. Ha sobrevivido a sus propios mitos y ahora se encarama sobre ellos. Sus poemas transitan las tinieblas continuas, y lo mejor del caso es que lo hace sin pose o patetismo. Poesía tenebrosa, un nuevo simbolismo más pegado a lo urbano, en una contención.

Somos lo que escribimos, también con la poesía: mucho hay de José Daniel en sus poemas, esa discreción, y una suerte dulce de bondad, que luego se transmuta en esa furia antigua de la noche. Algo que encontramos por azar, y de pronto sucede el estallido: tumulto y rebelión. No en vano, este breve libro de José Daniel García viene prologado por Villena, que acierta al destacar esa doble cara del poeta. Así, con esa artesanía minuciosa, al habitar las sombras, resalta los recodos de la luz.

Fuente: www.diarioabierto.es

No hay comentarios:

CATÁLOGO CANGREJO PISTOLERO EDICIONES 2011

Catálogo Cangrejo Pistolero Ediciones, junio, 2010. Nº, 1.