martes, 28 de abril de 2009

Los pecados capitales del negocio editorial, de Paradigma libros


He encontrado esta interesante reflexión que me gustaría compartir con vosotros. Es de Paradigma Libros, un blog con artículos sobre edición que no tienen desperdicio.
Como respuesta a estos pecados capitales pensamos que tendríamos que hablar más sobre lo que está pasando y sobre los distintos caminos que pueden traer este fenómeno.

El mercado del libro anda de cabeza: más es menos y menos es más en un sector como el del libro que cada día desvela un poco más cuáles son sus pecados capitales. Nos explicamos:

-La soberbia de la sobreproducción editorial (más) de los últimos años nos está pasando factura, a editores pendientes, dependientes e independientes, con catálogos cada vez más indefendibles frente al mercado (menos).

-La avaricia de la intermediación del mercado mayorista (más) se está cobrando día a día más bajas en el canal comercial, con una implantación cada vez más exigua y ridícula, dejando menos margen a la diversidad editorial (menos).



-La envidia (yo soy más grande, yo tengo más libros, yo tengo escaparates más vistosos, yo vendo más) está haciendo estragos entre los puntos de venta, más pendientes de construir pirámides faraónicas con los libros candidatos a bestsellers –en busca del pelotazo–, en detrimento de la creación de una buena (en calidad y servicio) red nacional de librerías (menos).

-La pereza, por fin, ante la irrupción de las nuevas tecnologías al sector del libro, de la Web 2.0 como plataforma posibilitante de nuevos mercados, y de los nuevos modelos de negocio, es quizá el pecado más flagrante de todo el sector.

Pecados capitales, y además mortales. El mercado se impone a pesar de las voces de algunos, que siguen agarrados a los datos suministrados por el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros como si de las tablas de la Ley se tratara. Moisés baja cada año iluminado del monte Tabor y nos anuncia a bombo y platillo que el índice de lectores frecuentes en 2009 ha subido 0,5 puntos, aunque el índice de lectura –lectores frecuentes más lectores ocasionales- desciende en igual magnitud. Y todos tan contentos.

Es por ello que desde la FGEE se debería comenzar a lanzar un tipo de mensajes comunicativos mucho más cautos, titulares del tipo “las previsiones son optimistas y si no se compra es por otros motivos, no por la crisis” deberían desaparecer del corpus comunicativo del sector del libro. Algunos mensajes triunfalistas como “la industria del libro no está en crisis”, no hacen ningún favor al sector. Negar la evidencia no cambia las cosas.

La industria del libro, hoy más que nunca, está necesitada de un rediseño de sus modelos de negocio, ajustados a sus mercados reales y posibles. Menos mensajes líricos y más épica, en un mercado que está como está, es decir, estancado y en retroceso. Enrique Dans nos los recuerda:

«Habrá que competir haciendo las cosas MEJOR, no peor. No se compite planteando más de lo mismo. Tu modelo de negocio no es un privilegio concedido por el dedo de Dios, ni tiene que ser protegido por las leyes de los hombres. Tu modelo de negocio te lo da el mercado».

Quizá el sector esté necesitado, ahora más que nunca, de las virtudes opuestas:

-Humildad, frente a soberbia: Los editores deben editar menos y mejor, y asumir que ciertos proyectos no funcionan por mucho que se empeñen. La red comercial y los libreros no pueden seguir pagando los platos rotos de una edición ineficaz e impermeable a la autocrítica o la evidencia del mercado.
-Generosidad, frente avaricia. Los intermediarios han de dejar de asumir el papel de meros operadores logísticos, sin implicarse en los proyectos, o de ajustar sus servicios por paquetes, parcelando porcentajes de descuento. Todo el sector debe ajustar márgenes, y se ha de dar juego a las relaciones y acuerdos entre editores y libreros. La logística avariciosa debe dejar paso a la promoción y gestión por categorías inteligente y generosa con la diversidad de mercados. Ya no vale el café para todos.

-Caridad, frente a envidia. Los libreros han de empezar a cooperar en plataformas más amplias, físicas y virtuales, buscando la excelencia del colectivo, renunciando a la estrategia de "sálvese quien pueda".

-Diligencia, frente a pereza. El sector ha de abordar con carácter de urgencia una reingeniería de procedimientos, una reelaboración de estrategias, una optimización de recursos y un plan nacional de crisis, ante los retos de una restricción del consumo, el hundimiento de los mercados tradicionales y la aparición de nuevos modelos de negocio.

¿No ha llegado el momento de un gran congreso del sector?

1 comentario:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Buena reflexión, pero aun así, sobresaturación de mercado? Yo como lector no lo creo...
Saludos!

CATÁLOGO CANGREJO PISTOLERO EDICIONES 2011

Catálogo Cangrejo Pistolero Ediciones, junio, 2010. Nº, 1.